jueves, 26 de mayo de 2011

EL CICLO FEMENINO, UN DON DE LA NATURALEZA


“La riqueza de una nación y la salud de las generaciones futuras dependen del bienestar físico y mental de la mujer”. Geeta Iyengar.


En algunos aspectos las mujeres hemos avanzado bastante, pero este avance ha sido, en cierto modo, una estafa en el sentido de que en vez de liberar como estaba previsto, ha supuesto tener que desenvolvernos en la combinación del trabajo familiar, doméstico y el mundo laboral . Poder con todo, a veces significa pagar como tributo la propia salud: problemas de cervicales, hernias discales, dolores misteriosos estructurales e internos, problemas digestivos, cansancio crónico, depresión, fibromialgia y un largo etc, en el que el síndrome premenstrual y los desarreglos menstruales son un síntoma añadido o el susurro ignorado de enfermedades por desarrollar. Paradójicamente cuando a las mujeres que se dedican a todo y a todos se les sugiere tomarse un espacio propio en el que se dediquen a SUS propias necesidades, a cuidarse y a regenerarse, contestan que “no tienen tiempo”.

La mayoría de las mujeres independientes de hoy en día, con inquietudes de desarrollo personal en el ámbito laboral e intelectual y/o con familia a su cargo han dejado de lado la conexión con su propia esencia bien por sobresaturación y falta de tiempo para sí mismas o quizás debido a la desvaloración de la capacidad intuitiva por la cultura tecnológica y científica.

Ya de por sí, el ritmo actual de vida es exigente, nos anima a la constante competitividad, a la constante auto-superación, y esto nos hace entrar en una dinámica que nos empuja a aplicar, muchas veces inconscientemente, estos desafíos incluso en momentos en los que nuestras necesidades individuales son otras.

Antiguamente las mujeres se retiraban en grupo para vivir su momento menstrual que era considerado como mágico en muchas tribus matriarcales, para descansar y poder vivir la energía psíquica inherente a este momento especial, exclusivo de la biología de la mujer.


Hoy en día, en parte debido a prejuicios, a la infravaloración, a la manipulación del poder femenino por la sociedad patriarcal, se ha nos ha educado consciente o inconscientemente a rechazar esta parte del ciclo de la mujer y a seguir con el ritmo impuesto por la dinámica laboral, aunque sea a costa de nuestra salud, anulando ciertas molestias derivadas de ello con fármacos que podrían ser eliminadas con facilidad dándonos un poco más de atención a nosotras mismas o simplemente con un suave remedio natural.

Podemos encontrar un ejemplo muy extendido de la anulación de nuestras capacidades cíclicas en la utilización de los anovulatorios orales o píldora anticonceptiva la cual se receta tanto para evitar el embarazo como para tratar problemas del aparato reproductor femenino. Estos fármacos que distorsionan el ciclo femenino son comercializados hoy en día en una versión aberrante para quienes estamos en sintonía con nuestro ciclo y damos importancia a estar conectadas con nuestra propia naturaleza: la de la píldora que anula la menstruación durante tres meses y la reduce a 4 veces al año. Sin embargo, “los ginecólogos aseguran que tener la regla menos veces al año no va ‘contra natura’ ya que según aseguran desde la Sociedad Española de Anticoncepción no es necesario menstruar cada mes y es posible aplazar la regla para que aparezca cada tres meses, seis meses o incluso un año, por lo que Seasonale (la píldora anticonceptiva) podría ser la solución a los problemas de muchas mujeres (1)”

SANAR A TRAVÉS DE NUESTROS CICLOS:


Durante todo el ciclo menstrual hay una estrecha relación entre la psique de la mujer y el funcionamiento de sus ovarios.
Antes de la ovulación estamos extravertidas y animadas, durante la ovulación estamos muy receptivas hacia l@s demás y después de la ovulación (antes de la menstruación) estamos más introvertidas y reflexivas.

Una vez que empezamos a valorar nuestro ciclo menstrual como parte de nuestro sistema de guía interior, comenzamos a sanar tanto en el aspecto hormonal como en el emocional. 

Ignorar los procesos físicos que acompañan nuestra menstruación significa ignorar el mensaje que nuestro cuerpo nos está transmitiendo acerca de nuestras necesidades de descanso, de regular nuestra alimentación, de hacer ejercicio, de crear los cambios en nuestra vida que son beneficiosos para nuestra evolución personal.

Ignorar los procesos emocionales y mentales que acompañan la menstruación significa anular parte de nuestra capacidad intuitiva con respecto a lo que estamos necesitando. Cómo nos sentimos antes y durante la regla dice mucho de nuestra salud, y observarnos es un buen método para auto-valorarla y ser más conscientes, no teniendo que depender siempre de la opinión de terceras personas para que nos digan qué tenemos que hacer con nuestro proceso personal.

Las mujeres somos cíclicas, es nuestra naturaleza, y cada uno de los momentos de nuestro ciclo, bien entendido, hace florecer diferentes capacidades innatas que podemos aprovechar y desarrollar.


Por ejemplo, después de la descarga menstrual, un cuerpo sano se siente liberado, limpio y con la energía renovada. Éste es un momento ideal para realizar actividades que requieren claridad mental. Entre el final de la menstruación y los días que preceden la ovulación aumenta nuestro positivismo y capacidad deportiva (puede ser el momento en que más ganas tenemos de practicaryoga intensamente, salir a caminar por el monte o coger la bici). Conforme nos acercamos al periodo de ovulación, nos volvemos más activas, apasionadas, con necesidad de contacto con otras personas…es la cumbre de nuestro potencial creativo que empezará a menguar una vez pasada ésta…Aquí podemos asociar perfectamente el ciclo femenino al ciclo lunar, que también se corresponde con los ciclos de la agricultura (siembras y recolecciones) y en un prisma más amplio a los ciclos de la vida y del Universo infinito:

Antes de la regla empieza nuestra etapa “oscura”, de ir para dentro, quizás con un poco de cansancio, pero también con todo nuestro potencial intuitivo aumentado. Es el momento de escuchar nuestros sueños y nuestras emociones ya que aspectos que necesitamos sanar se estarán manifestando de una forma u otra, y entrando en contacto con lo que nos quiere decir nuestra voz interior, podemos obtener las respuestas que necesitamos para encauzarnos hacia el camino que nos toca.

Te propongo que tomes tiempo para ti durante unos meses para conocer o reconectar con tu ciclo personal y menstrual. Lo que necesitas principalmente para hacerlo es: ternura, una buena cantidad, y un cierto orden en lo cotidiano

No lo dudes, si tus ciclos no son regulares, te duele la regla o necesitas algo fuera de ti para controlar tu fertilidad, hay algo en ti que necesita ser descubierto.


FÍJATE:
 No tiras siempre el mismo flujo (consistencia, color, olor…)

 Los pechos no están siempre igual, en ocasiones turgentes, a veces fláccidos y algunas veces súper sensibles.

 Los genitales externos (la vulva), los labios mayores y menores no están siempre igual. Si los miramos, si los sentimos, observaremos estos cambios enrojecidos, blanquinosos, retraídos o exuberantes que nos informan, día a día, momento a momento, del estado fértil o infértil de nuestro ciclo.

 Los genitales internos, un poco más apartados, un poco más desconocidos son una oportunidad para conocer nuestra identidad de mujer. Las paredes de la vagina cambian de textura y color. La matriz sube y baja dentro de ella, según se menstrúe o se ovule, así como el cerviz: la puerta de la matriz que se abre para que salga el sangrado cíclico o la cíclica ovulación.

 Observa las sensaciones al interior de tu vientre.

 Toma tu temperatura cada día por la mañana antes de levantarte y observa si varía en unas décimas durante algunos días al mes.

 Ten también en cuenta los cambios en tu estado de ánimo durante tu ciclo.

 Conecta con tu deseo sexual personal: ¿tienes siempre las mismas ganas? ¿el placer es siempre el mismo? ¿percibes siempre el mismo amor?

Observa, anota, explora y recopila todos los datos que puedas acerca de estos cambios en un cuaderno (2).


LA VOLUNTAD ES LA CLAVE, LA CONSCIENCIA ES EL CAMINO


La mujer consciente y responsable se tiene en cuenta tanto a sí misma como a su entorno, por ello y debido a que durante la menstruación se nos ha acostumbrado a utilizar tampones y compresas que implican la tala de árboles, un proceso industrial tóxico de fabricación y además pueden provocar molestias, sequedad e irritaciones en los genitales, no puedo dejar de proponer una alternativa muy cómoda.

LA COPA MENSTRUAL, UNA SOLUCIÓN ECOLÓGICA Y SALUDABLE PARA LOS DÍAS DE LA REGLA:

La copa menstrual, conocida también como copa vaginal o simplemente copa de silicona, es un sustituto ecológico a los métodos de higiene femenina corrientes como pueden ser los tampones y las compresas.

El mecanismo de funcionamiento de una copa menstrual es sencillo. Se trata de una copa de silicona o látex que se introduce en la vagina durante los dí¬as de menstruación. Al contrario que tampones y compresas, la copa menstrual no absorbe el flujo, lo retiene en su copa para que podamos deshacernos de él más adelante. Una opción es la de ofrecérselo a la tierra.

No destruye el pH del entorno vaginal y no reseca

Nunca se ha asociado al SST (Síndrome de Shock Tóxico).

No contiene agentes blanqueadores ni materias químicas agresivas como lejía o cloro.

Especialmente indicada para mujeres con un entorno vaginal delicado y alergias (por ejemplo al látex).

Las copas menstruales existen desde 1930. Las primeras copas aparecieron al mismo tiempo que los tampones y eran de plástico.

Es fácil preguntarse por qué las copas menstruales no son tan conocidas como los tampones siendo de la misma época. Hay varias razones:

• Con las copas menstruales tienes que explorar tu cuerpo más que con los tampones, en la época en la que surgieron ambos, no estaba muy bien visto “tocarse y explorarse”, por lo que se frenó su consumo.

• Las copas menstruales, como son reutilizables, sólo necesitas una copa. Al no ser un producto desechable, no interesa comercializarlo ya que no deja tanto margen de beneficio como los desechables. Lo que impulsa a la comercialización de las copas menstruales es más bien un motivo de concienciación con el medio ambiente y de respeto al propio cuerpo.

• No genera basura.

• No contribuye a la tala de árboles y a la deforestación.

• Su proceso de fabricación es menos contaminante.

• Al ser reutilizable y por su larga vida útil, ayuda a frenar el mecanismo de consumo.


(1) Blanca Alvarez: ¿Menstruación cada tres meses?
(2) Manual de control natural de la fertilidad editado por la clínica Acuario en 1992.
Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer, Christiane Northrup.
Gráfico: Luna roja. Miranda Gray: http://www.ramatcuraj.blogspot.com/
Copas: http://www.naturcup.com/index.php
http://www.copamenstrual.com/

Licencia Creative Commons
CICLO MENSTRUAL, UN DON DE LA NATURALEZA por AGNÈS EMMANUELLE PEREZ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

miércoles, 25 de mayo de 2011

ESPECULACIÓN ALIMENTARIA: ¿QUÉ ES Y DÓNDE SE ORIGINA?


Primeras definiciones

La especulación consiste en el conjunto de operaciones comerciales o financieras que tienen por objeto la obtención de un beneficio económico, basado en las fluctuaciones de los precios. Un especulador no busca disfrutar del bien que compra, sino beneficiarse de las fluctuaciones de su precio. En sentido extenso, toda forma de inversión es especulativa; sin embargo, se suele limitar el término a la inversión que no comporta ningún compromiso con la gestión de los bienes en los cuales tiene lugar, limitándose al movimiento de capitales (García 2008, 4). La compra especulativa de un producto tiene por objetivo provocar que el precio de este producto suba por encima de su valor real.

Cuando se produce un aumento anormal y prolongado del precio de un producto, de manera que este precio se encuentra cada vez más alejado del precio real, se produce una burbuja especulativa. En esos casos, el proceso puede llevar a nuevos compradores a adquirir el producto con el objetivo de venderlo a un precio mayor en el futuro, lo que va provocando una espiral de subida continua.

Podemos distinguir tres tipos de especulación en el sector agroalimentario:

a) EL ACAPARAMIENTO DIRECTO:
Consiste sencillamente en almacenar y mantener fuera del mercado un producto a la espera de que su precio suba. Es la forma más antigua de especulación y tiene lugar a escalas muy distintas. En el siguiente recuadro se destaca un ejemplo muy reciente. Es una operación común que pueden realizar en ocasiones las propias empresas acaparadoras de grano (Cargill lo hizo en 2008 en Indonesia reteniendo soja) o realizada por los corredores de bolsa por cuenta propia o por cuenta de sus clientes, que pueden ser empresas, entidades bancarias y otras.

b) LA ESPECULACIÓN EN LOS MERCADOS DE FUTUROS:
Se trata del mecanismo más habitual entre los actores especulativos, que compran y venden contratos de futuro esperando sacar beneficios en cualquiera de las transacciones, independientemente de que estos contratos se materialicen.

Un contrato de futuro de un maíz es un acuerdo que obliga a vender o comprar una cantidad determinada de este grano en una fecha futura. Estos contratos son “subastados” en la bolsa o “mercado de futuros”.

c) LA INGENIERÍA FINANCIERA ACTUAL:
Es la especulación que tiene lugar mediante instrumentos y mecanismos financieros cada vez más complejos y que permite por ejemplo encontrar fondos de inversión ligados a los mercados agrícolas.

A continuación, consideraremos brevemente dónde y cómo se forman los mercados de futuros en el ámbito de los productos alimentarios, proponiendo asimismo unos conceptos básicos a la hora de reflexionar sobre los futuros.

Origen y funcionamiento de los mercados de futuros

Los contratos de futuros o “futuros” son una forma de lo que hoy denominamos “derivados” financieros6. Consisten en acuerdos que obligan a las partes contratantes a comprar o a vender un número determinado de bienes o valores en una fecha futura determinada. El valor de un futuro ’deriva’ del precio de la mercancía7. Por ejemplo, el valor de un futuro sobre el oro, se refiere al precio del oro. Con el tiempo, se han ido elaborando futuros sobre: hipotecas, bonos, tipos de interés, divisas, acciones, índices bursátiles y commodities, entre las cuales se ubican las materias primas alimentarias (ver recuadro) que son las que nos interesarán en este informe8.

Un commodity es un producto básico, una materia prima homogeneizada y tipificada, a la cual se le atribuye un precio vigente a nivel internacional. Se convierte en bien cuyo precio no varía en función de su calidad, ni de dónde o cómo se produce. Por ejemplo, no se establece una diferencia entre un litro de concentrado de jugo de naranja de Brasil o de Florida.
Existen tres categorías de commodities:
• Los productos agropecuarios (esencialmente trigo, maíz, azúcar, algodón, soja, café, cacao y concentrado de jugo de naranja),
• Los metales
• Los energéticos (ante todo petróleo y gas).
¿Cómo afectan los precios de los futuros a los precios de los alimentos?

La explicación radica en que los precios de los granos suelen seguir las tendencias de los precios de los contratos de futuros.
Mientras más demanda hay de un contrato de futuro, más subirá su precio. Con él, aumenta también el precio que se estima tendrá el grano en una fecha futura. Esto impacta sobre el precio real actual del grano, a la alza, por supuesto. El mismo fenómeno se produce en sentido inverso, cuando baja el precio del contrato de futuro. Veamos un ejemplo: si una tonelada de trigo es vendida a 115€ hoy, pero mediante un contrato de futuros el productor o el actor que controla la producción puede venderla por 230€ dentro de tres meses, podría juzgar conveniente almacenar la producción y esperar los tres meses. Esta decisión implica que la cantidad de trigo en el mercado disminuya y que el precio aumente efectivamente (WDM 2010c).

Liberalización de los mercados financieros y agrícolas: dos procesos paralelos.

En las últimas décadas, se ha complejizado el modus operandi de la especulación alimentaria. Su forma actual es el resultado del acercamiento de dos procesos de distinta índole pero que han ido convergiendo hasta la penetración del capital financiero en el mercado internacional de los alimentos.

El primero de estos procesos radica en la maduración de la especulación en los mercados financieros. A la vez que se fueron introduciendo nuevos instrumentos en las principales bolsas, iba creciendo el espacio de las “transacciones entre particulares” (OTC13), en el cual los gobiernos no tenían ni tienen hoy, ninguna autoridad y ni tan siquiera información verificada (Suppan 2008). En este espacio, se mueven sumas colosales que equivalen aproximadamente a 10 veces el PIB mundial actual, o más de 30 veces el valor de los contratos comercializados en los mercados de futuros.

El segundo proceso tuvo lugar en el mundo agrícola a nivel global afectando sin precedentes a los pequeños productores en el Sur, pero también en el Norte. Se trata de la liberalización de los mercados agrícolas
mediante el desmantelamiento de las políticas nacionales de control de los precios. Las consecuencias sociales de la política neoliberal en este sector han sido bien documentadas y son una arena de lucha constante para organizaciones como la Via Campesina14, mientras que por el contrario el Banco Mundial ha argumentado que los precios mundiales se estabilizarían gracias a esta apertura comercial. La FAO (2008) ha constatado lo contrario. En los últimos 20 años, la volatilidad de los precios de los productos básicos agrícolas no ha cesado de aumentar15. Si recordamos que la fluctuación de los precios resulta muy atractiva para la especulación porque es precisamente a partir de la primera que se generan los beneficios, entendemos el interés creciente del capital financiero por ir entrando en este sector.

Recapitulando…

La liberalización financiera ha creado una reserva de fondos especulativos que representa 10 veces la totalidad del valor de las producciones mundiales. A su vez, la liberalización de los mercados agrícolas ha aumentado la volatilidad de los precios de los granos básicos, arrasando de paso con las producciones campesinas y extendiendo un mercado internacional controlado por un puñado de multinacionales.

Aumentan entonces las ganancias de las multinacionales del grano, activas tanto en el área financiera como en el mercado internacional. Estas empresas son los únicos “operadores de cobertura de buena fe” que pueden apostar masivamente a la subida o a la caída de los precios de los futuros. Tienen un margen de acción determinante en la variación estos precios.

Básicamente: compran más barato y venden más caro, tanto productos básicos, como futuros. Sus ganancias fortalecen su control sobre la cadena productiva. Esas mismas empresas transforman cada vez más cereales y oleaginosas, destinándolas de manera creciente a la ganadería intensiva (fabricación de pienso) y los agro-carburantes, creando una escasez de productos básicos. Ahí es cuando las previsiones de los especuladores se realizan.

Repercusiones sociales y conclusiones

Hemos podido ver a lo largo de este informe que los grandes ganadores de la especulación alimentaria son los actores del capital financiero y el Agribusiness. Vamos a preguntarnos ahora, brevemente sobre los perdedores.
Los hay: en los países empobrecidos por la globalización económica son cerca de mil millones de seres humanos.
A ellos se debe añadir el conjunto de pequeñas producciones agrícolas en los países del Norte, cuya existencia se encuentra constantemente amenazada.
Una evidencia: cuando sube el precio de los alimentos básicos, se dispone de menos dinero para comprarlos. Si en los países más ricos, el gasto que los hogares destinan a la alimentación representa entre 10 y 15% de su presupuesto, en el Sur, éste se ubica entre 50 y 90%. Por ejemplo, en promedio, las familias en Bangladesh, Nigeria y Afganistán, gastan cerca de 65% de sus recursos en alimentos. Las haitianas, libias y bolivianas se acercan a 50% (FMI 2007). Pero además, si suben los precios y de todas maneras se tiene que adquirir algo para comer y sobrevivir, se reducirá la parte del presupuesto destinada a cubrir otras necesidades, igualmente básicas, como la salud, la educación. Se ha observado que hay una tendencia a la precarización del trabajo de los seres más vulnerables, mujeres, niñas y niños, ancianas y ancianos.

El aumento extremo de los precios no es el único elemento, generado por la especulación, que afecta a las familias más empobrecidas. La propia fluctuación es también un factor con repercusiones negativas.
La especulación no favorece tampoco a las producciones agrícolas en los países del Norte. De hecho, las cooperativas no tienen ni tan siquiera acceso directo a los mercados de futuros. Si optan por participar en estos mercados, deben hacerlo pasando por intermediarios que sí tienen los medios económicos para ser los socios de las Bolsas.

Además, cabe recordar que su principal ocupación no radica en comprar grano, sino en producirlo y venderlo. Por tanto, su papel en los contratos de futuros se limita al de comprometer la entrega de una mercancía.

Por otra parte, tal como lo señala García, la renta de los pequeños agricultores en el Norte no ha cesado de disminuir en los últimos años. De hecho, la tajada de los intermediarios es alarmante en diferentes sectores. Por ejemplo, se estima que la diferencia entre lo que paga el consumidor y lo que se remunera a una producción ganadera familiar en el Estado español es de 324% (García 2008, 16). En 2010, en el caso de las manzanas, esta proporción era de 390%, 675% para las uvas, 705% en el caso de los limones y 576% en las cebollas (Boix 2011).

Para salir de los meandros: soberanía alimentaria, ¡Ya!

Los pequeños productores, en el Sur y el Norte, agrupados en la Via Campesina, no cesan en su denuncia de la liberalización de la agricultura y del poder de la agroindustria. No piden seguridad sino soberanía alimentaria.

En torno a esta noción han hecho, por ejemplo, propuestas particularmente urgentes: la producción a escala local, la agricultura agroecológica, el consumo de proximidad, y una participación de todas y todos en las políticas agrícolas . Es importante promover políticas en las cuales productores y consumidores deciden juntos qué precio debe tener la comida que desean. Es a partir de este tipo de iniciativas, y en un esfuerzo de empatía, escucha y colaboración entre las diferentes resistencias al sistema capitalista que podremos encarar de manera responsable los actuales problemas globales y recuperar la posibilidad de una vida digna para todas y todos los pobladores del planeta.

2 Véase para más detalles Zinn (2003).
6 Otro instrumento financiero derivado que ha ido tomando relevancia en la especulación alimentaria se ubica en la opción financiera. Se trata de un contrato firmado entre dos partes. El comprador de la opción obtiene el derecho, pero no la obligación, de comprar el producto al cual se refiere la opción (que puede ser commodities, acciones, bonos, etc.) a un precio predeterminado. El que sí tiene una obligación, es el vendedor de la opción: se compromete a ejecutar la transacción si el comprador así lo solicita. Aquí se ubica la diferencia con los contratos de futuros, que implican una obligación de compra y no un derecho de compra (véase: http://es.wikipedia.org/wiki/Opci%C3%B3n_financiera#Tipos_de_opciones).
13 Las siglas se refieren a su apelación inglesa: “Over-the-Counter”.
14 Véase por ejemplo: http://viacampesina.org/sp/; http://www.grain.org/



Fuente: http://www.alianzasoberanialimentaria.org/document/doc_4dc25b5d839bd-Mundubat_2011_Navegando%20por%20los%20meandros%20de%20la%20especulación%20alimentaria.pdf

domingo, 22 de mayo de 2011

LA CARA OCULTA DE LOS SUPERMERCADOS


La gran distribución comercial (supermercados, hipermercados, cadenas de descuento) ha experimentado en los últimos años un fuerte proceso de expansión, crecimiento y concentración industrial. Las principales compañías de venta al detalle han entrado a formar parte del ranking de las mayores multinacionales del planeta y se han convertido en uno de los actores más significativos del proceso de globalización capitalista.

Su aparición y desarrollo ha cambiado radicalmente nuestra manera de alimentarnos y de consumir, supeditando estas necesidades básicas a una lógica mercantil y a los intereses económicos de las grandes corporaciones del sector. Se produce, se distribuye y se come aquello que se considera más rentable, obviando la calidad de nuestra alimentación. Aditivos, colorantes y conservantes se han convertido en algo cotidiano en la elaboración de lo que comemos. En Estados Unidos, por ejemplo, debido a la generalización de la comida rápida, se calcula que cada ciudadano toma anualmente 52 quilos de aditivos, hecho que genera crecientes dosis de intolerancia y alergias. Lo publicitado como “natural” no tiene nada de ecológico y es resultado de procesos de transformación química. Nuestra alimentación, lejos de lo que producen los ciclos de cultivo tradicionales en el campo, acaba desembocando en una alimentación “desnaturalizada” y de laboratorio. ¿Sus consecuencias? Obesidad, desequilibrios alimentarios, colesterol, hipertensión... y los costes acaban siendo socializados y asumidos por la sanidad pública.


Los alimentos “viajeros” son otra cara del actual modelo de alimentación. La mayor parte de lo que comemos viaja entre 2.500 y 4.000 kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, con el consiguiente impacto medioambiental, cuando, paradójicamente, estos mismos productos son elaborados a nivel local. La energía utilizada para mandar unas lechugas de Almería a Holanda, por ejemplo, acaba siendo tres veces superior a la utilizada para cultivarlas. Nos encontramos ante un modelo productivo que induce a la uniformización y a la estandarización alimentaria, abandonando el cultivo de variedades autóctonas en favor de aquellas que tienen una mayor demanda por parte de la gran distribución, por sus características de color, tamaño, etc. Se trata de abaratar los costes de producción, aumentar el precio final del producto y conseguir el máximo beneficio económico.

No en vano, según el sindicato agrario COAG, los precios en origen de los alimentos han llegado a multiplicarse hasta por once en destino, existiendo una diferencia media de 390% entre el precio en origen y el final. Se calcula que más del 60% del beneficio del precio del producto va a parar a la gran distribución. La situación de monopolio en el sector es total: cinco grandes cadenas de supermercados controlan la distribución de más de la mitad de los alimentos que se compran en el Estado español acaparando un total del 55% de la cuota de mercado. Si a éstas sumamos la distribución realizada por las dos principales centrales de compra mayoristas, llegamos a la conclusión de que solo siete empresas controlan el 75% de la distribución de alimentos. Esta misma dinámica se observa en muchos otros países de Europa. En Suecia, tres cadenas de supermercados tienen el 95,1% de la cuota de mercado; en Dinamarca tres compañías controlan el 63,8%; y en Bélgica, Austria y Francia unas pocas empresas dominan más del 50%.

Una tendencia que se prevé aún mayor en los próximos años y que se visualiza muy claramente a partir de lo que se ha venido en llamar la “teoría del embudo”: millones de consumidores por un lado y miles de campesinos por el otro y tan solo unas pocas empresas controlan la cadena de distribución de alimentos. En Europa, se contabilizan unos 160 millones de consumidores en un extremo de la cadena y unos tres millones de productores en el otro, en medio unas 110 centrales y grupos de compra controlan el sector. Este monopolio tiene graves consecuencias no solo en el agricultor y en el consumidor, sino también en el empleo, en el medio ambiente, en el comercio local, en el modelo de consumo.


Pero existen alternativas. En un planeta con recursos naturales finitos es imprescindible llevar a cabo un consumo responsable y consumir en función de lo que realmente necesitamos, combatiendo un consumismo excesivo, antiecológico y superfluo. En lo práctico, podemos abastecernos través de los circuitos cortos y de proximidad, en mercados locales, y participar, en la medida de las posibilidades, en cooperativas de consumidores de productos agroecológicos, cada vez más numerosas en todo el Estado, que funcionan a nivel barrial y que, a partir de un trabajo autogestionado, establecen relaciones de compra directa con los campesinos y productores de su entorno.

Así mismo es necesario actuar colectivamente para establecer alianzas entre distintos sectores sociales afectados por este modelo de distribución comercial y por el impacto de la globalización capitalista: campesinos, trabajadores, consumidores, mujeres, inmigrantes, jóvenes... Un cambio de paradigma en la producción, la distribución y el consumo de alimentos solo será posible en un marco más amplio de transformación política, económica y social y para conseguirlo es fundamental el impulso de espacios de resistencia, transformación y movilización social.


*Escrito por Esther Vivas, coautora de Supermecados, no gracias (Icaria editorial, 2007) y miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universitat Pompeu Fabra. Artículo aparecido en Público, 25/02/09.

jueves, 19 de mayo de 2011

GNOQUIS ROJOS VEGANOS (sin patata, sin tomate, sin queso...)



Marchando una nueva macrobiotización, esta vez con origen en Italia, como parte de mi antepasados ya que tengo raíces maternas y paternas en el sur de Italia, concretamente en Nápoles y en Sicilia, y por ello, elegí esta receta, que es un plato tradicional del noreste italiano que luego se ha difundido a otras regiones.

Un poco de historia:
El origen de los gnoquis de patata obedece a un motivo económico ocurrido en la Italia —aún bajo regímenes feudales y semifeudales— durante el siglo XIX, más precisamente hacia 1880.

Los signori (señores feudales) solían ser los dueños de los molinos en donde los contadini (campesinos) molían el trigo para hacer harina de frumento (trigo) con la cual preparaban sus pastas, en cierto momento los signori decidieron aumentar las tasas de los precios que los contadini pagaban para poder moler el trigo. Ante el repentino encarecimiento de la harina de trigo, los campesinos italianos experimentaron exitosamente con un sustituto de la harina: el puré de patatas.

¿Por qué sin carne, sin lácteos, sin patata y sin tomate?
En macrobiótica evitamos las patatas por ser una solanácea, lo mismo que los tomates, las berengenas o los pimientos, especialmente fuera de su estación, que es el verano, y si hay propensión a problema de huesos o piedras, ya que al contener el alcaloide solanina pueden crear toxidad en el organismo, así como desequilibrios en el nivel del calcio. Los alimentos solanáceos pueden extraer sutilmente el calcio de los huesos y depositarlo en las articulaciones, riñones, arterias y otras zonas del cuerpo. En una dieta a base de carne y lácteos, la proteína de la carne (acidificante) ha de ser alcalinizada por los minerales; los alcaloides presentes en las patatas y los tomates pueden colaborar en retener el alcalinizante calcio de los productos lácteos o en extraerlo de la sangre y de los huesos, depositándolo en los tejidos blandos en forma de calcificaciones. (1)

Presento pues, esta alternativa vegana y sin solanáceas, a los clásicos gnoquis de patata con salsa de tomate, carne y queso rallado: LOS GNOQUIS ROJOS, APASIONADOS, ESTIVALES Y SABROSONES.

Ingredientes:


Para gnoquis sin patata para 4 personas:
  • 1 taza de polenta
  • 1 taza de harina de espelta
  • 5 chirivías
  • sal marina
Para la salsa de tomate sin tomate
  • 1 remolacha
  • 5 zanahorias
  • 2 cebollas
  • 250 gramos de seitán
  • aceite de sésamo
  • 1 cucharadita de café de pasta de umeboshi
Receta masa 1 gnoquis:

 1. Hervir la polenta en tres tazas de agua con una pizca de sal, removiendo constantemente para que no se pegue.
2. cortar la chirivías en rodajas y hervirlas en poca agua con una pizquita de sal hasta que estén tiernas
3. mezclar la polenta, las chirivías y la harina de espelta hasta formar una masa compacta


4. Humedeceos las manos y coged bolitas de masa con las que formar tiras como las que véis en la foto a continuación:


5. Y con estas tiras, haced mini bolitas a las que practicaréis una hendidura con la ayuda de un palillo y rayitas. Pincelad una fuente con aceite de sésamo y disponed los gnoquis para hornearlos unos 20mn:



 6. Para hacer la salsa, cortad las cebollas a medias lunas finas, la zanahoria y la remolacha a daditos y saltead la cebolla en un poco de aceite de sésamo unos minutos hasta que quede traslúcida. Añadid el resto de ls verduras, el seitán rallado, cubrid con agua y saltead durante 30mn más, tapado y a fuego lento.
Aliñad con la pasta de umeboshi al final y trituradla.


La salsa me gusta, pero no me convenció del todo este primer intento ya que aunque estaba bueno,  la textura era más adecuada para una masa. De hecho, lo que sobró, acabó en base para una delicios pizza que hice también con las sobras de las verduras y tofu ahumado.

La textura de los gnoquis es gomosa, y pensando, se me ocurrió que haciendo la masa con arroz glutinoso, podría quedar mejor, me acordé de la receta del dango, que tiene esa misma textura, probé adaptarla para masa de gnoquis y así quedó el segundo intento: PERFECTO!!



Receta masa 2 para gnoquis: 
100g de harina de arroz integral
100g de harina de arroz dulce integral
100cc de agua caliente
sal marina

1. Juntad todos los ingredientes y amasad bien.
2. Repetid el mismo proceso descrito en los puntos 4 y 5 de la receta de la masa 1.
3. El color rojo tan bonito es el resultado de tintar los gnoquis con el líquido de la cocción de la remolacha.

QUE APROVECHE!
BON PROFIT!


Bibliografía:
(1)- El poder curativo de los alimentos, Anne Marie Colbin.

lunes, 16 de mayo de 2011

LA CUINA MACROBIÒTICA I ECOLÒGICA



El tema de sempre és: sóc o no coherent amb el que penso? La coherència avui en dia, ecològicament parlant, no és feina fàcil, perquè molts aspectes del nostre entorn ens impulsen a prendre el sentit contrari. Però si estem disposats a iniciar un canvi, podríem començar per fer un petit viatge per la cuina de casa a veure què hi trobem i com podem millorar.

1. Zona rebost

Hi hauríem de tenir aliments frescs sense envasar, comprats al mercat del barri o a pagesos/es de la zona que sabem que utilitzen tècniques respectuoses amb el medi. Potser també fruites i verdures del temps de la cooperativa de consumidors ecològics més propera de casa (si no n’hi ha cap podem pensar en muntar-neuna si hi ha quòrum), productes en envasos retornables o de vidre, cereals, llegums, sucre del comerç just i, per exemple, sal a granel –comprar quantitats grans a doll sempre surt més econòmic i no generem tants residus.


El producte fresc s’ha de conservar a la nevera, que és un dels electrodomèstics que gasta més energia; cal, doncs, que estiguem ben informats dels models més eficients.

Petits ecohàbits:


-- Hem de fer una bona gestió del que comprem, guardant cada producte de forma pràctica i visible.
A l’hora de comprar, tinguem present que massa producte fresc se’ns pot fer malbé.
-- Alguns aliments els podem comprar en envasos més grans per tenir-ne per tot l’any sense cap problema (estalviarem diners i envasos!). En qualsevol cas, sempre es pot compartir amb amistats i familiars.
-- Les cooperatives de consumidors ecològics sens dubte són una bona proposta si tenim un esperit social obert i tenim ganes d’una major implicació.
-- A l’estiu, els cereals i les llavors fàcilment es fan malbé; si els guardem a la nevera en recipients hermètics, se’ns conservaran tota la temporada.
-- Procurem no tenir la nevera massa buida, un volum òptim ens ajudarà a retenir el fred.
-- Si traiem el menjar del congelador un dia abans del que el necessitem, podem aprofitar per descongelar-lo a la nevera. Així també estalviem energia, aprofitant el fred que va desprenent.

2. Zona cocció

Primer de tot hem d’escollir la millor cuina, energèticament parlant. Hi ha molt models, però podem classificar-les en dos grans grups: elèctriques i de gas.

La més respectuosa amb el medi és la cuina de gas, sempre que ens assegurem que la casa estigui ben ventilada per alliberar els gasos tòxics contaminants que desprèn quan està cremant. Si optem per les cuines elèctriques, millor escollir les noves halògenes o d’inducció magnètica que no pas les antigues vitroceràmiques, que escalfen a partir de làmpades halògenes de quars. En qüestió de forns, com en les cuines, la millor inversió són els de gas.

Les formes de cuinar també ens ajudaran a ser més ecoeficients. La principal i més senzilla seria provant de cuinar més. Ens estalviaríem comprar menjar precuinat i envasos. Cuinar de manera sostenible passa no només per utilitzar producte ecològic, sinó també per emprar mitjans respectuosos. Fer una bona tria en olles per cuinar és una bona inversió.

N’hi ha que ens ajudaran a cuinar més ràpid, per tant a rendibilitzar energia fòssil, com ara l’olla a pressió -que permet reduir fins a un 75% el consum energètic-, o la Hotpan10 -una olla que funciona amb escalfor retinguda.

Hotpan / Hotpot

El grillgàs funciona sobre un foc de gas, fa la funció de forn i permet cuinar diverses coses alhora. I per qui tingui un balconet –no ha de ser massa gran- i ganes de provar experiències ecològicament transformadores, pot cuinar sense electricitat ni gas: un forn solar té molts avantatges perquè podem deixar el menjar fent-se al matí -només l’hem de deixar ben orientat- i tenir-lo a punt per consumir a l’hora de dinar. Hi podem cuinar des d’un peix a unes magdalenes. No és més que una caixa que reté l’escalfor del sol. Funciona per acumulació, atrapa l’energia solar a través de l’efecte hivernacle i pot arribar a temperatures entre els 80 i els 160ºC. Si a més tenim un terradet o un balcó gran ben orientat, podem cuinar amb una cuina parabòlica12, que funciona per concentració i pot arribar a temperatures de més de 200ºC. Podrem gaudir d’un bon arròs, unes patates fregides o un bon pa de pessic!

Petits ecohàbits:


-- Utilitzem una mida de recipient d’acord amb el fogó que fem servir.
-- Procurem que la proporció del menjar que cuinem sigui adequada amb el recipient.
-- Baixem la flama si supera la mida del recipient.
-- Mirem que no hi hagi corrents d’aire que dificultin la combustió.
-- No obrim la porta del forn si no és realment necessari.
-- Utilitzem utensilis de qualitat: els de base gruixuda, un cop calents, mantenen més l’escalfor i podem cuinar a temperatures més baixes.
-- Bullim en poca aigua i recordant que, un cop ha arrencat el bull, podem baixar el foc al mínim necessari.
-- Tapem els recipients: estalviarem fins a dos terços d’energia.

3. Zona de rentat

Un dels problemes mediambientals més greus és la contaminació de les aigües, i encara que pensem que les nostres “petites accions” no són significatives, un bon sabó a l’hora del rentat pot ajudar a generar petits- grans canvis. Hauríem de comprar productes detergents amb l’etiqueta ecològica.
Si optem per rentar a màquina, també cal fer una bona tria: un rentavaixelles eficient classe A o bé un rentavaixelles amb l’etiqueta ecològica, ens pot ajudar a estalviar aigua i energia.

Per tenir més informació sobre les etiquetes ecològiques o l’etiqueta energètica.


Petits ecohàbits:

-- Dosifiquem bé les quantitats de sabó i evitem l’excés d’escuma. Així evitem un alt consum d’aigua per esbandir i economitzarem amb sabó.
-- Si tenim un pot amb una dissolució de sabó més aigua, rendibilitzarem el consum de detergent.
-- Posem a les aixetes un reductor de cabdal per estalviar aigua.
-- Engeguem el rentavaixelles només quan estigui ple.
-- Si vivim sols i no embrutem gaire plats, cal pensar en un rentavaixelles petit. Gairebé tota l’electricitat consumida serveix per escalfar l’aigua. Quan més petita sigui la capacitat de l’aparell, menys aigua calenta necessitarà.
-- Cal posar la dosi de sabó justa i utilitzar els programes més curts.
-- Podem deixar assecar els plats a l’aire deixant la porta oberta, en lloc d’utilitzar el programa d’assecar del rentavaixelles.

4. Zona residus


La millor forma de gestionar els residus és no generant-los o minimitzant-los al màxim. Els que no puguem evitar, però, els hem de separar per al seu posterior reciclatge: fracció orgànica, plàstic, vidre, paper i rebuig. És difícil trobar algú en la nostra comunitat que no sàpiga com funciona el reciclatge de residus, però tot i així encara hi ha moltes cases on no es fa i moltes més on no es fa correctament. Si separem les deixalles a casa nostra, estem permetent l’aprofitament dels materials que llencem. Per exemple, si destriem correctament la brossa orgànica, podem obtenir un compost per alimentar de nou la fertilitat de la terra.

L’oli vegetal de cuina usat és un dels residus més problemàtics i perillosos per al medi ambient dels que generem a casa. Aquest oli pot procedir de les restes d’un fregit, d’una llauna de conserves, etc. Un litre d’oli abocat a l’aigüera pot contaminar fins a 100.000 litres d’aigua potable.

Petits ecohàbits:

-- No aboquem l’oli per l’aigüera, ni posem paelles o cassoles brutes d’oli a la pica per rentar. Assegurem-nos abans de netejar-les amb un paper de cuina que després tirarem a la fracció orgànica.
-- Cal tenir un envàs només per anar-lo omplint amb oli usat, i quan el tinguem ple, dipositar-lo a la deixalleria municipal.
-- Si anem a comprar amb carretó, cistell, etc., no caldrà que agafem bosses de plàstic en els mercats.
-- Portar sempre una bossa de roba plegada a la butxaca o bé a la bossa de mà és molt útil per a les compres inesperades.

Font d'ínformació:

10 www.terra.org/html/s/producto/3/magatzem/sprc_158.php
11 www.terra.org/html/s/sol/cocina/infotecnica/funcionamiento.html
12 www.alsol.es/alsol14.html y http://www.alsol.es/k10.html

http://entrepobles.vilaentitats.cat/Home/_H4QS29qxa73QYmcfg3kHnYspFhlm95l35Oi4OexsXD6h0MQ1VjgmBw

jueves, 5 de mayo de 2011

COCINAS SOLARES HECHAS CON MATERIALES RECICLADOS


Las cocinas solares son artefactos que permiten cocinar alimentos usando el sol como fuente de energía. Las hay de diferentes formas y tipos, que se comercializan ya en casi todo el mundo.
Ya que en casi toda España tenemos la suerte de disponer del recurso natural sol, estos dos ejemplos de cocina solar hechos con materiales reciclados podrían ir bien en algún caso de emergencia.
Nunca se sabe...

CÓMO HACER UNA COCINA SOLAR CON UN PARASOL DE COCHE:


CÓMO HACER UNA COCINA SOLAR CON TETRABRICKS:

Una interesante idea para un horno solar totalmente reciclado y apto para viajes.
Los materiales utilizados son el Tetrapack de los envases de leche o zumos, listones de madera y clavos (también reciclados).

1. El primer paso es abrir los dobleces del tetrapack.
2. Cortamos por las líneas de soldadura arriba y abajo.
3. Quitamos la boquilla en caso de tenerla.



4. Cortamos por la soldadura del medio.
5. Limpiamos los restos de líquido que pueda tener dentro.
6. Solo tiraremos la boquilla y las dos tiras soldadas.


7. Solo queda unir los tetrabricks con los listones de madera.
    Y aquí tenemos la cocina montada:



Informacion de esta web: http://hornosolartetrapack.blogspot.com/