sábado, 16 de julio de 2011

POCAS COMPAÑÍAS SE ESTÁN APODERANDO DE LA AGRICULTURA

Vandana Shiva denuncia los daños de la globalización al servicio de las grandes compañías, en particular de la alimentación. Es doctora en Física y fundadora de la asociación Navdanya, institución dedicada al apoyo científico a causas medioambientales y la protección de los pueblos autóctonos contra la biopiratería y la invasión de los transgénicos:


En este vídeo se fusionan dos vídeos breves de Vandana Shiva encontrados en los canales de eon3 y ChallengingMedia:



miércoles, 6 de julio de 2011

UTILIZAR EL YIN Y EL YANG DE MANERA SINTOMÁTICA PUEDE SER FATAL


De manera natural, las personas más yin harán un mayor énfasis en el yang debido a su condición y las persona más yang enfatizarán el yin también debido a su condición. He observado que vemos el mundo, nos vemos a nosotr@s mism@s y al Universo de manera subjetiva hasta que llegamos a disolver el nudo prieto del ego que nubla o tiñe nuestra visión.

Estamos bastante acostumbrad@s a aplicar las enseñanzas del principio unificador con el objetivo de lograr el juicio supremo, que es el final del dualismo a través del concepto de que esto o aquello es bueno o malo. Si alguien está más yin, pensará que el yang es bueno porque su experiencia le dice quE es bueno para él o ella. Lo mismo sucede con el opuesto: cuando una persona está demasiado yang, pensará que lo bueno es el yin ya que le hace sentir mejor. Esto es usar el yin y el yang de manera sintomática.

Creo que George Ohsawa y Herman Aihara fueron ambos víctimas de esta manera de pensar dualista o sintomática. Si intentamos usar la macrobiótica de manera sintomática, utilizando el yang para tratar el yin, o usando el yin para tratar el yang, nosotr@s también nos convertiremos en víctimas de este pensamiento dual más tarde o más temprano. Necesitamos trascender esta limitación y empezar a ver la vida como un paso del yin al yang, del mismo modo que los latidos de nuestro corazón pasan de la sístole a la diástole. Idealmente necesitaríamos aprender a navegar en nuestras vidas alternando entre el yin y el yang de manera fluida y armoniosa. Cuando lo conseguimos, entonces experimentamos una vida más fácil.

El problema que he observado en tantas personas que se consideran a sí mismas Macrobióticas es que hiper-intelectualizan o conceptualizan lo que en esencia no es un concepto ni se puede intelectualizar. La verdadera macrobiótica es una experiencia de vida, no un juego intelectual.

Es frustrante a veces, ser testigo de la prevalencia de esta versión predominantemente intelectual de la Macrobiótica. Tal intelectualización para algunas personas es un punto de partida, ya que gran parte de la educación moderna se basa en la formación del intelecto. Pero esta no es la Macrobiótica real, y si la gente sigue intelectualizando la Macrobiótica, se perderá totalmente su esencia, y no sólo eso, van a terminar con la práctica de una metodología que no se da de por vida en tod@s. De hecho, esta práctica es, en última instancia, fatal si no se abandona, tarde o temprano.

Curiosamente, la mayoría de los profesores de Macrobiótica enseñan que en última instancia, se debe de abandonar la comprensión intelectual de la macrobiótica, pero ¿cuántos realmente logran esto y viven intuitivamente? Tal vez, como escribió Kikuchi, se ven atrapados en las formas duales de los que enseñan, y, finalmente, sucumben ante esta influencia. Tal vez esta es la verdadera lección que se ha de aprender y llegad@s aquí hay que tomarse un tiempo y un espacio para que la Macrobiótica pase a ser parte realmente de la propia vida, una parte tan natural de la vida como el respirar y el dormir. Cuando algo se hace sin pensar en ello, y se escucha lo que el cuerpo quiere en lugar de lo que la inteligencia le dice que haga, se ha llegado a la capacidad de vivir en armonía con el orden del universo, y no en armonía con lo que la mente piensa que es el orden del universo.


ESCRITO POR FRED PULVER. PUBLICADO EN FACEBOOK EL 6 DE JUNIO DE 2011.
Fred ha sido discípulo directo de G.Ohsawa y de H.Aihara. Vive en Colorado (EEUU).




viernes, 1 de julio de 2011

PAUTAS PARA CAMBIAR DE UNA ALIMENTACIÓN TRADICIONAL A LA ALIMENTACIÓN MACROBIÓTICA



ALIMENTOS DE CONSUMO HABITUAL

A)- cereales integrales:
se consumen en cada comida incluyendo el desayuno, regularmente en forma de grano entero, integral ( arroz, cebada, mijo, trigo, avena, centeno, maíz, quinoa, trigo sarraceno ) y ocasionalmente como derivados del trigo, (pastas integrales, cus-cus, bulgur, pan ...), del maíz (polenta, copos...), de la avena (copos), del trigo sarraceno, quinoa... (pastas).
Constituyen el aporte más importante de glúcidos pues son hidratos de carbono complejos que nuestro organismo asimila lentamente.

B)- legumbres y algas: las legumbres ( lentejas, garbanzos, judías, soja...) y sus derivados ( tofu, tempeh, seitán...) son el aporte de proteína, en este caso vegetal, para nuestro organismo. Si las legumbres se cocinan junto con algún cereal ( arroz y lentejas ) nos aportarán todos los aminoácidos que nuestro organismo necesita y si se les añade un trocito de alga kombu las hará más digestivas.
Las algas contienen numerosos minerales esenciales ( hierro, calcio, fósforo...) y suelen tomarse en pequeñas cantidades cocinadas con verduras, escaldadas en ensalada o tostadas a modo de condimento, dependiendo del tipo de alga.

C)- verduras: para un mayor equilibrio se combinarán a diario raíces, verduras redondas, brotes y hojas en distintos tipos de cocción y utilizando diferente tipos de corte, pues cada uno de ellos aporta una energía prpia a nuestro organismo. Son una importante fuente de vitaminas. Cada plato deberá constar al menos de un acompañamiento de verduras aunque lo ideal son dos o tres diferentes ( uno de raíces, uno de verduras verdes al vapor y otro a elegir: crudo, escaldado, salteado, estofado, prensado, macerado...).

D)- sopas o cremas: de verduras con algas, de cereales, con miso o shoyu, ideales para calentar el cuerpo en invierno o deliciosas cremas frías en verano para reponer líquidos. Se puede tomar un bol o dos al día.

E)- aderezos, condimentos, bebidas y semillas: para acompañar cereales o verduras y darle un toque más sabroso y creativo a nuestros platos.
Aderezos: salsa de shoyu, miso, sal marina, vinagre de arroz o de umeboshi, jengibre, limón, ajo...
Condimentos: gomasio, sésamo con polvo de algas, copos de alga nori, ciruelas umeboshi...
Bebidas: en general al seguir una alimentación mayormente vegetal no se suele tener sed, así tomaremos la cantidad de líquido suficiente pera satisfacer nuestras necesidades personales que variarán según la actividad física que realicemos, la humedad de ambiente. Mejor que no sean excitantes ni demasiado aromáticas.
Semillas: de sésamo, calabaza, girasol...mejor tostadas pues se digieren más fácilmente.

F)- productos animales (carne/pescado/huevos): se recomienda principalmente el pescado y otros productos de mar, aunque esto dependerá de las características fisiológicas y de la condición de cada uno/a. (consultar a un/a especialista cada caso particular).

G)- frutas y frutos secos.

H)- productos lácteos:
he aquí un alimento que crea contradicciones entre las diferentes corrientes alimenticias. Lo principal para determinar si su consumo es adecuado o no es nuestra propia tolerancia o intolerancia a este alimento. Vamos a ver lo que nos dicen las siguientes filosofías:
Tibetanos /ayurveda: los tibetanos atribuyen propiedades medicinales a la leche y productos lácteos, variando éstas según el modo en que se tome (yogur, mantequilla o ghee, etc.). distinguen entre diferentes tipos de leche : la de vaca que contrarresta las dolencias pulmonares; cabra, que , alivia afecciones respiratorias y asma; oveja, que cura el flujo vital pero es perjudicial para el corazón y embota la mente; la de yac que acrecienta la virilidad pero es perjudicial para desórdenes de flema y bilis; y burra que cura enfermedades pulmonares pero nubla el discernimiento.
Macrobiótica: los lácteos de animales no son en absoluto aconsejables para nadie pues el alimento lácteo original es el que nos suministran nuestras madres solo durante la infancia, la leche humana, que contiene exactamente todos los nutrientes necesarios para alimentarnos en condiciones, por lo tanto, no tiene ningún sentido alimentarnos con la leche que proviene de un animal con una constitución biológica totalmente diferente de la nuestra y cuyos nutrientes no se asemejan en absoluto a los de la leche materna. Además, nuestros órganos no están diseñados para digerir semejante alimento: a la edad de 4 años dejamos de generar lactasa, enzima digestiva de la lactosa, los lácteos se acumulan formando moco en pulmones (bronquitis), intestinos y ovarios (quistes). Eso por un lado. Luego deberíamos tener en cuenta todas las hormonas y químicos que contiene la leche que se comercializa así como los procesos de pasteurización, homogeneización, etc que alteran su composición.
Grupo sanguíneo: y dependiendiendo del origen cultural (africano, caucásico o asiático), si el grupo es el O: nada o cantidades minimizadas; si es A: muy poca cantidad (p.e: 150gr/semana) salvo si es de origen africano; si es B: ya puede tomar como máximo ½ l. de leche o yogur o 200-250gr de queso a la semana; si es AB: hasta 1l de leche o yogur a la semana y/ o 200-250gr de queso aproximadamente.

A modo de orientación, el gráfico siguiente puede representar un plato básico vegetariano con todos los ingredientes necesarios para mantener el equilibrio fisiológico y energético. A este plato, se le puede añadir proteína animal, frutas, condimentos y semillas, aceites, dulces y bebidas saludables:


La pirámide de Michio Kushi nos enseña la periodicidad en que podemos consumir nuestros alimentos:




PASOS HACIA UNA VIDA MÁS NATURAL:

1eros. pasos.
Come solo cuando tengas hambre y bebe solo cuando tengas sed.
Recréate masticando cada bocado y disfruta del sabor del alimento.
Reduce el consumo de carnes rojas (cerdo, vaca, ternera, cordero, embutidos...) y huevos.
Reduce el consumo de azúcar. Cambia a edulcorantes de asmilación lenta.
Incrementa el uso de pescado.
Reduce el consumo de lácteos y de grasas saturadas.
Incluye en cada comida una ensalada o un plato de verduras.
Reduce el consumo de productos comerciales (congelados, en lata, bollería...) y de comidas preparadas.
Usa más alimentos frescos.
Cocina al menos 1 vez al día.
Cambia algunos ingredientes como:
La sal refinada por sal marina.
Las grasas animales y saturadas por aceites vegetales sin refinar y prensados en frío.
Los carbohidratos refinados (pasta, pan y arroz) por cereales integrales, pasta y pan integral.


2os. pasos:Elimina el consumo de azúcar (blanco o de caña, endulzantes químicos, miel, fructosa, chocolate, pastelería, caramelos, mermeladas con azúcar...).
Elimina el consumo de alcohol y estimulantes (bebidas alcoholicas, bebidas gaseosas químicas, café, té, ginseng...)
Elimina la carne.
Incrementa el consumo de bebidas naturales como zumos de frutas y verduras, infusiones, café de cereales, tés sin estimulantes, cerveza natural, agua mineral...
Toma fruta fresca o seca en lugar de pasteles y dulces.
Incrementa el consumo de verduras y ensaladas (hasta un 30-40% del volumen de tu comida) utilizando variedades locales y a poder ser de cultivo biológico.
Descubre la variedad de proteínas vegetales (seitán, tofu, tempeh, leguminosas).

Un cambio progresivo y con perseverancia es la base para una sólida, sana y duradera forma de vida. Recuerda: tú formas parte de la naturaleza.


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Pautas para cambiar de alimentación by Agnès Emmanuelle Pérez is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.