lunes, 30 de agosto de 2010

CONFUSIONES SOBRE LA ALIMENTACIÓN NATURAL


Un joven que había permanecido tres años en una de las cabañas de la montaña dijo un día:
“Sabe, cuando la gente habla de alimentación natural, ya no sé a qué se refieren”.
Cuando piensas en ello ves que todo el mundo está familiarizado con la expresión “alimentación natural”, pero sin comprender claramente lo que en realidad son los alimentos naturales. Hay quien cree que comer alimentos que no tengan aditivos o productos químicos es seguir una dieta natural, y hay otros que vagamente piensan que una dieta natural consiste en comer los alimentos tal como se encuentran en la naturaleza.
Si te cuestionas sobre si el uso del fuego y la sal en la cocina es o no natural, podríamos responder de las dos formas posibles. Si la dieta del hombre primitivo a base sólo de plantas y animales que vivían en estado salvaje es “natural”, entonces una dieta que incluya el fuego y la sal no puede considerarse natural.
Pero si se argumenta que el conocimiento adquirido en tiempos remotos sobre el uso del fuego y la sal era el destino natural del hombre entonces la comida preparada con éstos es perfectamente natural.
¿Es buena la comida a la que se han aplicado las técnicas humanas de preparación, o debemos considerar buenos los alimentos en estado salvaje tal y como se encuentran en la  naturaleza?
¿Podemos decir que son naturales los alimentos cultivados?
¿Dónde ponemos la línea divisoria entre lo natural y lo no natural’?
Puede decirse que en el Japón el término “dieta natural” surgió de las enseñanzas de Sagan Ishizuka durante la era Meijí. Su teoría fue luego redefinida y mejorada posteriormente por los Sres. Sakurazava (George Osawa) y Niki.


El camino de la nutrición, conocido en Occidente como Macrobiótica, está basado en la teoría de la no-dualidad y en los conceptos yin-yang del I Ching. Puesto que con ello suele entenderse una dieta a base de arroz integral, se considera que una dieta natural consiste en consumir cerealesintegrales y hortalizas. La alimentación natural, sin embargo no puede reducirse únicamente a un vegetarianismo con arroz integral.
Así pues, ¿en qué consiste?.
La razón de toda confusión es que hay dos formas de conocimiento humano: discriminantey no-discriminante
(Se trata de una distinción hecha por muchos filósofos orientales. El conocimiento discriminante proviene de un intelecto inquieto y analítico deseoso de enmarcar la experienciadentro de un esquema lógico. El Sr. Fukuoka cree que en este proceso el individuo se apartade la naturaleza. Es la “verdad y el juicio limitados”
El conocimiento no-discriminante surge sin esfuerzo consciente por parte del individuo
cuando se acepta la experiencia tal como es sin ser interpretada por el intelecto. Aunque el
conocimiento discriminante es esencial para analizar los problemas prácticos del mundo, el Sr. Fukuoka cree que en último término proporciona una perspectiva demasiado limitada).
La gente suele creer que el conocimiento verdadero del mundo sólo es posible por medio del conocimiento discriminante. Por lo tanto, la palabra “natural”, tal como suele usarse denota la naturaleza tal como la percibe el intelecto discriminante. Niego la imagen vacía de la naturaleza tal como la crea el intelecto humano, y la distingo claramente de la misma naturaleza tal como la experimenta el entendimiento no discriminante.

Si erradicamos la falsa concepción de la naturaleza creo que desaparecerán las raíces del desorden mundial.
En Occidente la ciencia natural se desarrolló a partir del conocimiento discriminante: en Oriente la filosofía del yin-yang y la del I Ching se desarrollaron a partir de la misma fuente.


Pero la verdad científica nunca puede alcanzar la verdad absoluta, y las filosofías después de todo no son más que interpretaciones del mundo. La naturaleza tal como accede a ella el conocimiento científico es una naturaleza que ha sido destruida, es un fantasma con esqueleto pero sin alma. La naturaleza tal como la aborda el conocimiento filosófico, es una teoría creada sin especulación humana, un fantasma con alma
pero sin estructura. El conocimiento no-discriminante sólo puede tener lugar a través de la intuición, aunque la gente intente enmarcarlo dentro de un ámbito más familiar llamándolo “instinto’. Se trata de un conocimiento procedente de una fuente innombrable. Para conocer la verdadera naturaleza hay que
abandonar la mente discriminante y trascender el mundo de la relatividad. Desde el inicio no hay este ni oeste, no hay cuatro estaciones, no hay yin ni yang.
Al llegar a este punto el joven preguntó: “Entonces usted no sólo niega la ciencia natural, sino que además niega las filosofías orientales basadas en el yin-yang y el I Ching?”
La ciencia y la filosofía tienen su valor como recursos temporales o como indicadores direccionales, le dije, pero no deben considerarse como los logros más elevados. Las verdades científicas y las filosofías son conceptos del mundo relativo y es en éste en el que son verdaderos y tienen valor. Por ejemplo, para la gente actual que se desenvuelve en el mundo relativo, rompiendo el orden de la naturaleza y contribuyendo así al desequilibrio de su propio cuerpo y espíritu, el sistema yin-yang puede servir como un indicador conveniente y efectivo hacia la restauración del orden.
Estos caminos pueden considerarse teorías útiles para ayudar a la gente a lograr una dieta resumida y compacta hasta que lleguen a una dieta natural. Pero cuando te das cuenta de que el eventual fin humano está en trascender el mundo de lo relativo en actuar en un reino de libertad, entonces es poco afortunado avanzar ligado a teorías.
Cuando el individuo es capaz de entrar en un mundo en que los dos aspectos del yin- yang vuelven a su unidad original, entonces la misión de estos símbolos ya ha llegado a su fin.

Un joven que acababa de llegar dijo: Si llegas a ser una persona “natural” ¿puedes entonces comer cualquier cosa que quieras?”
Si esperas un mundo claro al otro lado del túnel, la oscuridad de éste se te hará patente entodo su recorrido. Cuando ya no deseas comer algo sabroso, puedes entonces saborear el verdadero sabor de lo que estás comiendo. Es fácil poner sobre la mesa los alimentos sencillos que componen una dieta natural, pero los que pueden disfrutar de tal festín son pocos.


MASANOBU FUKUOKA (en las fotos) : "La revolución de una brizna de paja"

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miércoles, 25 de agosto de 2010

EFECTOS DE LOS ALIMENTOS EN LA SEXUALIDAD


La relación entre los alimentos y la sexualidad es generalizada e íntima. En cierto sentido la relación sexual supone la incorporación o el consumo de la energía de la pareja; cuando comemos también incorporamos una entidad y energía del exterior.
El alimento está relacionado cion la sexualidad en diferentes planos:
- plano sensorial: tacto, color, sabor y contenido de humedad de los alimentos
- plano romántico, sentimental: definido por el entorno o atmósfera y por los recuerdos
- plano químico: elementos nutritivos y otras sustancias químicas de los alimentos que tienen efecto sobre el sistema hormonal y reproductor (P.e: el cinc, alimentos que estimulan las suprarrenales como el ginseng, el ácido fólico y la B12 que activan la producción de histaminas –sustancia que hay en la sangre o linfa relacionada con el orgasmo, alimentos que enfrían e inhiben la sexualidad, etc.)
- plano social: alimentos a los cuales las creencias, ritos y costumbres sociales han dado propiedades de ser preparatorios para, intensificadores o inhibidores de la actividad sexual
- plano energético: alimentos que relajan o tensan, dilatan o contraen el cuerpo. La relación sexual es un intercambio de energías, un delicado equilibrio entre las fuerzas contractivas y expansivas. En un sentido amplio, la masculinidad encarna la expansividad, debido a sus órganos sexuales externos y a su manera de actuar en el mundo. Lo femenino encarna la contractilidad, con sus órganos sexuales internos. Sin embargo,, durante el acto sexual, tanto lo masculino como lo femenino manifiestan expansión y contracción y ambos secretan pequeñas cantidades de hormonas del sexo opuesto. Debido a sus propiedades expansivas (yin) y contractivas (yang), los alimentos influyen en la sexualidad.



No es casualidad que algunas mezclas clásicas del romance combinen los extremos de la contractilidad y de la expansividad, por templo: champagne (expansivo) con caviar (contractivo), cerveza con ostras… tomando esto en consideración, podemos ver el papel de los afrodisiacos bajo una nueva luz: un afrodisiaco es una sustancia que expande y relaja a una persona que está demasiado tensa sexualmente o que contrae y da fuerzas a una persona que está demasiado dispersa o distraída.
El efecto de un alimento, bebida o hierba varía según la situación de cada persona, de manera que la eficacia de los “afrodisiacos” no es universal ni se puede probar en general. Depende de la dieta habitual. Si hay demasiada fuerza expansiva o demasiada fuerza contractiva, la energía sexual se frustra. Por ejemplo, el alcohol “expansionante de la mente”, si se toma en pequeñas y precisas cantidades puede contribuir a soltar y a expandir a una persona que está demasiado tensa, pero en grandes dosis o si no hay suficiente contracción en la persona, genera tanta expansión que se pierde el poder de la contracción y con el la tensión necesaria para llegar al orgasmo. Otro ejemplo de expansión excesiva sería una cena vegetariana condimentada con curry, más yogur, un helado, tres cervezas y vino…algo de ninguna conducente a una noche de amor. A la inversa, la carne y los huevos pueden poner a punto a una persona cuya energía está disipada y descentrada. Pero como componentes principales y habituales de la dieta, pueden provocar tensión e incapacidad para relajarse (entonces necesita de dos copas para recomponerse).
- El alimento puede funcionar en ambos sentidos y a veces puede ser necesario también calmar un ímpetu excesivo derivado de la obsesión por el sexo. Para esto van bien alimentos que enfrían como los cítricos, los pepinos, el tofu, ensaladas crudas y postres de frutas cocinadas.



Efectos del vegetarianismo/ macrobiótica en la sexualidad:

El interés por el sexo puede verse reducido o en algunos casos eliminado por una dieta totalmente vegetariana (basada en fruta, verdura, lácteos…) hecho que resulta muy útil a las personas que quieren practicar el celibato. Una dieta macrobiótica con suficientes alimentos contractivos como los cereales integrales, algunos condimentos como el miso y algo de pescado puede prolongar la capacidad, la resistencia y aumentar la sensibilidad.
La proteína de origen animal favorece una mayor producción de secreciones sexuales (semen y lubricantes vaginales) de manera que grandes cantidades de carne diarias podrían provocar la necesidad de una liberación orgásmica más frecuente. Por tanto, un régimen vegetariano o semi-vegetariano prolongaría la capacidad porque habría menos estímulo para secreciones frecuentes. Así pues, tenemos la capacidad de elegir la calidad de nuestras relaciones sexuales: frecuentes durante poco tiempo o duraderas e intensas, según escojamos ser carnívoros o vegetarianos.





Efectos del azúcar y de los productos lácteos:

De todos los alimentos que pueden crear problemas ya sea en el acto sexual propiamente dicho o en la salud de los órganos reproductores, los dos mayores culpables son el azúcar refinado y los productos lácteos procesados.
Existen pruebas de que un elevado consumo de alimentos azucarados puede llevar no solo a la impotencia y eyaculación precoz sino también a actitudes y expectativas ilusorias, deseos apremiantes, fantasías extrañas e incluso delitos de violencia sexual (la gran mayoría de los criminales cometen violencia en estado hipoglucémico).
Uno de los factores dietéticos que influyen en los problemas de reproducción femenina son los productos lácteos. Por lo menos se ha comprobado tras años de consultas que las pacientes con problemas graves, quistes, tumores, secreciones e infecciones vaginales tomaban gran cantidad de lácteos. Cualquier problema de acumulación de grasas en los órganos reproductores sea en la mujer o en el hombre obstacularizará la vitalidad e influirá en la calidad del disfrute de la relación sexual.




Han de ser diferentes los alimentos para hombres que para mujeres?

Mucha importancia se ha dado últimamente al aspecto que hombres y mujeres son iguales. Pero también son diferentes biológicamente y en la forma de metabolizar los alimentos esto influye. En los lugares de trabajo y a otros niveles es conveniente esta igualdad, pero en las relaciones de pareja es conveniente mantener la polaridad (en las relaciones homosexuales también siempre hay una persona más yin y otra más yang, así es la energía: atrae a su opuesto complementario). Por lo tanto en lugar de comer los dos igual, haría muy bien a una pareja permitirse variantes en la dieta de cada uno. Según la tradición japonesa, los hombres han de comer más proteína de origen animal y las mujeres más verduras, y si comparten la misma comida, las raciones de él han de ser más abundantes. Estas costumbres no son realmente una expresión de sexismo y si las consideramos desde el punto de vista de la biología, adquieren mucho sentido.
Así, el cocinero o cocinera de la casa no ha de preocuparse y ha de dejar que cada cual siga sus preferencias dietéticas ya que éstas son solo la expresión de diferencias metabólicas muy reales.



Basado en el libro: “El poder curativo de los alimentos” de Anne Marie Colbin.












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